El VAR tiene competencia: llegó FAR, un asistente controlado por fanáticos - De Taco | Abrimos el juego

El hincha suele cuestionar las decisiones arbitrales durante un partido de fútbol: grita frente al televisor o bien en la tribuna cuando no está de acuerdo con los fallos del juez y así expresa su descontento. La llegada del VAR (árbitro asistente de video) no «calmó» el reclamo, sino que potenció la crítica y además revolucionó este deporte. ¿Qué sucedería si el propio aficionado pudiera incidir en el juego? Una multinacional de comunicaciones hizo la prueba en la liga más chica del mundo que tiene su sede en las Islas Sorlingas, al oeste de la costa del condado de Cornualles, Inglaterra.

Scilly Football League es reconocida por la FIFA, está afiliada a la FA (Football Association) y cuenta con sólo dos equipos, Garrison Gunners y Woolpack Wanderers, los cuales se enfrentan desde hace más de 65 años. La empresa Vodafone decidió extender su red de alta velocidad hacia este archipiélago a fines de 2019 y, así, la la liga local se convirtió en la primera del mundo conectada a una quinta generación de tecnologías de telefonía móvil (5G).

Además de transmitir los encuentros en vivo, el primer partido de la temporada permitió a los usuarios opinar al instante sobre las decisiones arbitrales a través del celular con un sistema denominado FAR (Fan-Assisting Refereeing), toda una primicia mundial. Es decir, cualquier persona con un teléfono inteligente compatible tuvo la chance de convertirse en un árbitro asistente remoto. Después de una votación rápida en línea, las decisiones se transmitieron a Paul Charnock, el juez del partido.

Fue un cruce emocionante, con muchos goles, donde los Wanderers se quedaron con la victoria por 4 a 3. «Nunca había visto al árbitro tan feliz después de un encuentro. Le dieron poder para tomar decisiones audaces», sostuvo Anthony Gibbons, presidente de la Liga. En definitiva, el experimento entusiasmó a los hinchas locales, quienes tomaron un rol de protagonismo y pudieron vivenciar la presión que enfrentan los jueces en plena acción.