Ellas al frente: presidentas en el fútbol argentino - De Taco | Abrimos el juego

En una sociedad todavía muy patriarcal, de a poco las mujeres van ganando espacio en diferentes lugares. Así fue que en 2018 y por primera vez, una presidenta fue electa para dirigir un club de fútbol de la Primera División de Argentina. Pero antes de Lucía Barbuto, hubo otras que marcaron el camino.

En mayo de 1971, Natividad Gallego de Marcovecchio asumió a la presidencia de Platense tras la renuncia del presidente Juan Santiago y del vicepresidente primero, Salomón Fainstein. A los 48 años tomó el cargo por ser la vicepresidenta segunda, tras una asamblea de socios y con el compromiso de sacar al club adelante de una crisis económica y futbolística. Estuvo un año y, tras no poder evitar el descenso a la B Nacional, presentó su renuncia junto con la de algunos compañeros de la Comisión Directiva.

Hubo que esperar otros 25 años más para ver nuevamente a una mujer al frente de un club: en 1996 y después de ganar las elecciones con el 62% de los votos, Edith Pecorelli asumió en Temperley. Cumplió el mandato de dos años y evitó el remate de la institución que presentaba problemas económicos desde 1989. También Gladys Ruifernandez fue presidenta de San Martín de Burzaco desde 2003 hasta 2008, y Valeria Cisneros hizo lo propio con Central Ballester en 2011.

Pero fue Lucía Barbuto la primera mujer que logró hacerse cargo de una institución de Primera División. Con 33 años tomó el mando en Banfield. En el periodo de elecciones, la oposición decidió no presentar lista y quien sucedió al presidente de ese momento, Eduardo Spinosa, fue ella que ejercía el cargo de revisora de cuentas. Barbuto participó en la política del club desde muy joven y luego continuó en actividades de la Subcomisión del Hincha hasta llegar a liderar la CD.

Lucía, quien también es licenciada en obstetricia, está presente en cuestiones referidas al feminismo, luchando por los derechos y ejerciendo políticas en el club para que se tome conciencia respecto a la diversidad de género, la violencia de género y la inclusión en deportes mixtos. Todas estas actividades manifiestan un antes y un después a partir de su llegada a la toma de decisiones. Incluso, el Taladro creó un área específica para tratar estos temas y se empezó a promover un cambio en el departamento de comunicación para que la forma de transmitir ciertos mensajes sea distinta, más inclusiva.

Además de promover el fútbol femenino y la lucha por la igualdad, también restituyó los carnets a los socios detenidos-desaparecidos durante la última dictadura militar. Otra de las acciones realizadas fue la quita por completo del alambrado de una de las tribunas, para asemejarla al «estilo europeo». En 2021 su ciclo llegará a su fin y no buscará la reelección. ¿Cuánto tiempo pasará para ver a otra mujer dirigiendo un club de fútbol local?