Flick y Tuchel, protagonistas en Europa: cómo se forman los entrenadores de fútbol ‘made in’ Alemania - De Taco | Abrimos el juego

Habrá un nuevo entrenador campeón de Europa cuando se enfrenten hoy Bayern Munich y PSG en la final de la Champions League. Será Hansi Flick o Thomas Tuchel, ambos alemanes y que tienen algo más en común: estudiaron en la prestigiosa Academia ‘Hennes Weisweiler’, donde también obtuvieron sus licencias profesionales Jürgen Klopp, Jupp Heynckes, Joachim Löw, Jürgen Klinsmann y tantos otros. Uno de cada cuatro técnicos en semis o finales de la Champions League en los últimos diez años es alemán, la nación predominante en estas instancias. Y todos, sin excepción, egresaron en el mismo lugar.

La formación para ser entrenador de fútbol en Alemania la inició Sepp Herberger en 1947, cuando fue convocado por Carl Diem –padre del olimpismo alemán- para ser parte de la nueva Escuela Superior de Deportes en Colonia. Herberger es conocido por ser el artífice del ‘Milagro de Berna’, ya que dirigía la Selección Alemana que fue campeona del Mundo en Suiza en 1954 al derrotar en la final a los Magiares Mágicos de Hungría, uno de los mejores seleccionados de la historia.

La Academia funciona de manera ininterrumpida desde 1957, cuando se hizo cargo de ella Hennes Weisweiler (cuyo nombre la identifica desde 2005), mentor entre otros de Jupp Heynckes, Berti Vogts y Bernd Schuster. Ya pasaron por allí 67 camadas, la mayoría bajo la dirección de Gero Bisanz, que estuvo 30 años en el cargo. Bisanz fue quien promovió la creación de un seleccionado femenino en Alemania en 1982, y también su primer entrenador. En 1984, durante sus años al frente de la academia, egresó la primera mujer: Tina Theune, campeona mundial, tres veces campeona europea y dos veces medallista olímpica en la conducción del seleccionado femenino.

Gero Bisanz y Tina Theune. La alemana fue la primera mujer en recibirse en la Academia, en 1984. Foto: DFB

Entrar a la Academia no es sencillo. Los aspirantes deben contar mínimo con una ‘licencia A’ de UEFA y haber dirigido al menos un año en la Regional- u Oberliga (o equivalente). Tener conocimientos del idioma alemán también es requisito. No es necesario pero sí preferible que los candidatos hayan sido futbolistas, ya que en los cursos se juega y, según aseguran los responsables, es probable que los que no tengan experiencia en el campo de juego se queden en el camino.

Cada año se presentan más de 80 aspirantes para cubrir las 24 vacantes. El ingreso dura tres días e incluye entrevistas, exámenes escritos donde se plantean situaciones tácticas, y prácticos para simular sesiones de entrenamiento. Durante todo el proceso los instructores no solo pondrán atención a las resoluciones de las distintas pruebas. También evaluarán las personalidades, cómo los candidatos trabajan en equipo, y junto a un psicólogo determinarán quiénes están mejor preparados mentalmente para afrontar el desafío. Una vez elegidos, lo primero que hacen los estudiantes es viajar a un torneo de verano (los cursos inician en junio), donde en pequeños grupos realizan la tarea de ‘scouting’, con filmaciones y análisis de partidos que luego presentarán delante de toda la clase.

La formación dura once meses y se realiza en la Escuela de Deportes Hennef (se mudó allí en 2011), a unos 40km de la ciudad de Colonia. El programa fue modificado en los últimos años para darle más importancia a la parte práctica y que los participantes pudieran trabajar en conjunto con sus clubes y federaciones, sin la necesidad de trasladarse tan seguido a la Academia. Entre los contenidos se estudia psicología, medicina, nutrición, pedagogía, análisis de datos y ciencias del entrenamiento, pero también técnicas de liderazgo, y cómo relacionarse con los jugadores y la prensa. El título que se obtiene es el de ‘Fussball-Lehrer’ o profesor de fútbol, la escala más alta entre las licencias de entrenador que se pueden obtener en Alemania, y requisito para dirigir en cualquiera de las tres primeras ligas del país.

Imke Wübbenhorst y Tim Borowski, egresados de la 66a camada de la Academia en 2020. Foto: DFB

Como referencia, UEFA establece el ‘Diploma Pro’ como condición mínima para dirigir en las máximas categorías europeas. La Academia es el único lugar para obtenerlo en Alemania, pero a diferencia de otros 42 centros en los que se imparten en promedio 360 horas de clase, en la ‘Hennes Weisweiler’ es necesario cursar 815 horas para recibirse. Otro de los distintivos son las prácticas que realizan los alumnos. Cada uno es asignado a un club de la Bundesliga al que deberá seguir para observar al entrenador principal durante dos meses (no incluidos dentro de las 815 horas). Las prácticas “en campo” son muy comunes no solo en el ámbito deportivo, sino en todo el sistema educativo alemán.

Para graduarse, a cada uno de los estudiantes se le asigna un trabajo final de 15 páginas en el que deben describir su “visión o filosofía del fútbol”.  Una vez que tienen el título en sus manos, están obligados –por normativa UEFA- a revalidar sus licencias cada 3 años, y para ello deben realizar una serie de cursos que, por otra parte, les permite estar al día con actualizaciones y nuevos contenidos.

Pero el éxito de los entrenadores alemanes no solo tiene su origen en esta prestigiosa y exigente Academia. En el año 2000 y tras el fracaso en la Eurocopa en la que ‘la Mannschaft’ no pudo pasar la fase de grupos, la Federación Alemana de Fútbol (DFB) decidió hacer una gran reestructuración. Una de las decisiones que se tomaron fue que todos los equipos de las primeras tres categorías del fútbol alemán debían tener una academia formativa, con divisiones dirigidas por entrenadores con título. Hasta ese momento, solo las Sub 19 tenían técnicos a tiempo completo, las Sub 17 a tiempo parcial, y las categorías menores eran dirigidas por personas que lo hacían como un trabajo secundario. Actualmente, hasta las Sub 11 tienen técnicos profesionales. Esto hizo que surgieran jugadores mejor preparados y, al mismo tiempo, que los entrenadores jóvenes pudieran adquirir experiencia y mostrarse ante los dirigentes de los clubes.

De todas las camadas que pasaron por la Academia, hay una que sobresale: la del año 2000. Fue la última que se recibió bajo la dirección de Gero Bisanz, e incluyó a siete campeones mundiales –entre ellos Jürgen Klinsmann y Andreas Brehme-, cuatro campeones europeos, y al actual seleccionador de Alemania, Joachim Löw.

El curso realizó adaptaciones para trasladarse a la virtualidad por el Coronavirus, y entre los estudiantes actuales destacan Miroslav Klose, Tobias Schweinsteiger (exfutbolista y hermano de Bastian) y la exjugadora del seleccionado femenino Kim Kulig. En breve, la DFB mudará toda su estructura a Frankfurt, donde está construyendo desde hace cinco años “el Sillicon Valley del fútbol” que espera inaugurar en 2021. Y allí tendrá su lugar también la renombrada Academia Hennes Weisweiler, que seguirá siendo responsable de preparar a los exitosos entrenadores alemanes.