El movimiento Black Lives Matter para acabar con el racismo, también en el hockey - De Taco | Abrimos el juego

Su voz ahora hace eco, retumba, hace ruido. No porque antes no lo hiciera, sino porque recibió la visibilidad perfecta para alcanzar esa amplificación. No lo esperaba, pero tampoco le desagrada. Su imagen recorrió el mundo, su cuestionamiento hizo reflexionar a toda la comunidad ‘¿Por qué acabar con el racismo es un debate?’, preguntó en su cartel. Lo mismo que se preguntan todos los involucrados en el movimiento Black Lives Matter. Lo mismo que se pregunta Martin Luther King III, el hijo del activista por los derechos humanos, quien difundió su imagen y que, gracias a eso, potenció su voz.

Darcy Bourne es jugadora de hockey y capitana de la Selección junior de Inglaterra. Como miles de ciudadanos, la deportista de 18 años, se hizo presente en junio durante las protestas en Hyde Park en contra del racismo y la brutalidad policial. Fue la primera vez que formó parte de una manifestación, no por no querer alzar su voz, sino por su corta edad y el miedo de sus padres. Pero, tras la muerte a manos de la policía del afroestadounidense George Floyd que dio inicio al movimiento, sintió que debía estar presente.

“En un principio no iba a ir, mis papás no me dejaban por el coronavirus. Pero una vez que les expliqué todo lo que significaba para mí y miramos juntos la ceremonia de George Floyd, lo  entendieron y me dejaron. La protesta se extendió por todo el mundo y fue gracias al poder del movimiento. Además, pasó durante la pandemia cuando la gente estaba en sus casas, aburrida y con tiempo para mirar los videos. Nadie podía ignorar lo que está pasando, nadie puede ignorar el racismo. Eso le dio un poder extra al momento y al movimiento. Cuando estaba ahí, en la protesta, no importaba el color de piel, las inclinaciones políticas, estábamos todos por lo mismo. Fue algo increíblemente poderoso y movilizante, y es un proceso imborrable. Será, sin dudas, un punto de inflexión en la historia para terminar con el racismo”, describe la joven atleta.

Como deportista también vio que tenía un lugar privilegiado, su voz podía tomar mayor difusión y ser un ejemplo. En un deporte gobernado por la raza blanca como lo es el hockey, sobre todo en Inglaterra, abrazó las posibilidades de ser, junto a su compañera con la que dio visibilidad a la foto, la única jugadora de raza negra, y tomó la posta. Dentro del deporte, entiende no hay diversidad étnica ni mujeres en el poder. Por eso, con la repercusión del BLM, el movimiento internacional y descentralizado originado dentro de la comunidad afroestadounidense, siente que su rol en la sociedad encontró otro peso.

“En el hockey nunca experimenté nada relacionado con el racismo, nunca sufrí nada directo por tener un color de piel diferente. Pero sí veo la falta de diversidad. El hockey es un deporte de blancos, y cuando era chica no tenía ninguna atleta a la que imitar, y eso puede ser desmotivante para muchas chicas. Por suerte a mí no me desmotivó, pero ahora que lo pienso, me incentiva a transformarme en esa atleta modelo que sirva de inspiración para los más chicos”, señala entusiasmada desde Inglaterra.

-¿Cómo tomás este nuevo rol como ‘atleta modelo’ que te dio la difusión de la foto que te posicionó en otro escenario?

-Cuando fui a la protesta no tenía tal influencia en el movimiento. Creo que la repercusión que tuvo la foto me dio una plataforma donde mi voz tiene valor e impacto alrededor del mundo. Soy una afortunada por tener esta oportunidad y ahora siento que es mi obligación, mi responsabilidad, seguir esparciendo el mensaje para educar a otros y ayudar en el movimiento. Creo que, sobre todo en el deporte, los atletas hombres y mujeres, tienen un alcance excepcional para hacer llegar el mensaje y acabar con el racismo, para concientizar. Es increíble ver como, por ejemplo, Lewis Hamilton, usa sus redes sociales para difundir el mensaje y ver cómo muchas, muchas personas cambian su manera de pensar, o empiezan a cuestionarse comportamientos, gracias a estos deportistas. Voy por ese camino.

Las desigualdades raciales se hacen evidentes alrededor del mundo, casi con normalidad. El caso de Floyd visibilizó lo que ocurre y globalizó un tema que, por años, fue el pedido de muchos, pero siempre mirado de reojo. El nuevo movimiento viene por el cambio, quiere dejar atrás el racismo y es aquí cuando entran en escena, y masifican el pedido con responsabilidad y convicción las figuras públicas. El rol que tienen los deportistas es clave. Como los Milwaukee Bucks de la NBA que decidieron no salir a jugar por un nuevo ataque policial a un joven afroestadounidense, y provocaron una reacción en cadena que llegó hasta la WNBA, la MLS, la MLB e incluso el tenis.

Así lo entiende Bourne, así lo siente y así asume esta nueva función. “Dada la situación actual respecto del racismo y la conciencia social que se está generando, creo que el racismo alrededor del mundo va a disminuir. Aún así, el racismo con la violencia policial hacia los negros en los Estados Unidos existe, en los colegios, en la calle, aún está, pero creo que habrá una mayor conciencia colectiva para derribarlo”, señala convencida.

-¿Sentís que la brecha respecto del racismo en la sociedad se está acortando, se está tomando mayor conciencia? ¿Qué aspectos son importantes cambiar a nivel institucional y gubernamental para crear una sociedad más igualitaria?

-Ahora que todos somos más conscientes de lo que está sucediendo es el momento para derribarlo. Es el cambio de mentalidad para pasar de ser racista a ser antirracista, ese cambio va a hacer la diferencia. Creo que se necesitan más ‘role models’ –modelos a seguir- negros a quienes mirar. Tanto en el deporte, como en la política y en la educación, para que los más chicos puedan decir ‘sí, hay futuro’, y tengan algo en qué creer. Lo mismo en los puestos de poder, los negros saben del sufrimiento, de la lucha por alcanzar un lugar. Se necesita de mayor diversidad en estos estratos de poder. En el hockey, por ejemplo, esto es muy evidente.