Nació en Colombia, vive en Dubái y representa a la Argentina: Joaquín González Piñero, el nadador olímpico que no para de brillar - De Taco | Abrimos el juego

Al otro lado del océano hay un chico que nada por un sueño. Motivado desde pequeño a seguir su instinto, impulsado desde siempre a ir por más. A los cinco años conoció la natación y nunca más la dejó. Entrenó, compitió y creció dentro de una pileta, a la que llama hogar. Hoy, a sus 17 años, vive un presente lleno de logros y récords. Hoy, a sus 17 años, vive sus últimos meses en Dubái antes de dar el gran salto a los Estados Unidos.

Joaquín González Piñero nació en Colombia y reside en Dubái desde el 2005. Su padre es colombiano y su madre argentina. Desde chico que practica natación -su especialidad son los 200 metros mariposa-, y cuando sus tiempos le permitieron participar en competencias nacionales, no lo dudó, y fue él quien decidió representar a la Argentina. Así fue que nadó en el Campeonato Argentino y en los Juegos Olímpicos de la Juventud. En la actualidad está cursando su último año de colegio secundario, y ya tiene un acuerdo de palabra con la Universidad de Florida, en Estados Unidos, para formar parte de su equipo de natación mientras cursa la carrera de Business.

“La Universidad de Florida tiene un excelente nivel académico y eso, más el gran programa de natación, me llevó a tomar la decisión de estudiar allá. Ya hice mi ‘verbal commitment’ (acuerdo verbal) con ellos para comenzar en agosto 2021 y estoy súper emocionado. Empecé a contactar con algunas universidades que me interesaban y tuve la suerte de que el entrenador de los ‘Gators’ (así se llama el equipo), Anthony Nesty,  también se interesó en mí. Así que va a ser un honor formar parte”, apunta el nadador. Por el equipo de la Universidad de Florida pasaron múltiples medallistas olímpicos, entre quienes se destacan Ryan Lochte, Dara Torres, y la actual estrella de la natación mundial, Caeleb Dressel.

 

Buenos Aires 2018 fue para González Piñero la primera actuación internacional bajo los colores argentinos. Allí, participó en los 200 metros mariposa y en la posta mixta 4×100 metros combinados. Los Juegos fueron el motor inspirador para ajustar sus entrenamientos y no parar de crecer. Desde hace dos años que el nadador brilla en las piletas árabes.

“Mi primera competencia fue en Paraná, en un Nacional de invierno, y fue lo que me despertó la pasión de algún día poder llevar la camiseta de Argentina. Fue una experiencia increíble y a pesar de que yo tenía diez años, todos nos recibieron con mucho cariño, nos abrieron las puertas y esa buena onda me marcó. Desde mi punto de vista la natación argentina creció mucho y cada día hay más nadadores que alcanzan el nivel para competir en el exterior con los países que dominan esta disciplina”,  señala respecto de su decisión.

-¿Cómo viviste la experiencia de Buenos Aires 2018, tus primeros Juegos Olímpicos?

-Son un tesoro que voy a guardar toda mi vida. No solo por la competencia en sí, sino también por haber podido compartir el ambiente del deporte con chicos de todo el mundo. Además, tuvieron el plus de ser en casa, así que es indescriptible lo que sentí. Creo que esa experiencia despertó aún más el sueño de poder llegar a competir contra los mejores del mundo.

 

Luego del Mundial Junior 2019 en Budapest se dio cuenta de que necesitaba hacer un cambio. Junto a sus padres encontraron a su actual entrenador, Troy Prinsloo (exnadador sudafricano que fue olímpico en los 1500 libre de Beijing 2008 y en la prueba de 10 kilómetros de aguas abiertas de Londres 2012), quien le propuso trabajar de diferente manera. Así, los buenos resultados y el cambio en su mentalidad no tardaron en llegar.

“Él es un ejemplo de ética, respeto y trabajo duro y esos son los pilares de su entrenamiento. Fue olímpico y esos son los valores más importantes que siempre forman parte de nuestro trabajo. Los buenos resultados de este último año, que los empecé a ver solo a tres meses de haber empezado mi nuevo entrenamiento, se los debo a Troy y a mis ganas de mejorar”, describe González Piñero.

-¿Cómo organizás tus semanas entre entrenamientos y estudios?

-Mi rutina hoy es bastante pesada. Todos los días comienzo a las 4.45 de la mañana con entrenamiento en la pileta, hasta las 7.15. Me voy directo al colegio hasta las 15.30, y regreso a la pileta. Sumado a que tres veces por semana tengo preparación física en el gimnasio. El único día que no entreno es el sábado, si es que no hay competencia.

El último semestre del año lo tuvo a González Piñero en boca de todos. En el torneo UAE Swimming Community Performance realizado en el Hamdan Sports Complex de Dubái, batió marcas argentinas en diferentes pruebas. Nadó en 1m59s90 en los 200 metros combinados en pileta corta, y así superó el récord de Gastón Rodríguez (2009). Luego, volvió a bajar su propia marca y la llevó a 1m59s40. En el último Campeonato Argentino de verano, a fines de 2019, también batió la marca nacional de los 200 combinados pero en pileta larga, con un tiempo de 2m03s54. Y coronó su año logrando otro récord nacional de 2m01s47 en los 200 mariposa, también en pileta olímpica.

”Tengo que seguir trabajando duro y seguir enfocado en mejorar mis marcas. Todavía estoy a un poquito más de tres segundos de la marca mínima para los Juegos Olímpicos de Tokio, lo sé. Pero son mi sueño, que sigue ahí y por el que voy a dar pelea”, cierra entusiasmado.