El fútbol que cambia realidades - De Taco | Abrimos el juego

Héctor “Tito” Villalba nació en la Villa 1-11-14. A los 10 años cruzó la avenida Perito Moreno para probarse en San Lorenzo, y quedó elegido entre más de 500 chicos. A los 18 Caruso Lombardi lo hizo debutar en Primera, y con 20 ya tenía una Copa Libertadores en su haber. “La vida en una villa es muy difícil, pero aprendí que nunca hay que bajar los brazos”, aseguró en charla con el sitio Infonews. Tito Villalba pudo transformar su realidad a través del fútbol.

La convivencia entre San Lorenzo y la 1-11-14 no es sencilla. La villa, habitada por 50000 personas, tiene la mayor tasa de homicidios de la Ciudad de Buenos Aires y es donde más cantidad de paco se vende en todo el país. Es por eso que el club se propuso integrar a su población en lugar de excluirla, incorporando, sobre todo a los más chicos, a la vida deportiva y social a través de diferentes actividades.

Con este propósito en 2016 se lanzó la campaña de comunicación “Descolgá los botines”, cuyo mensaje proponía alejar de la droga a los jóvenes en situación de riesgo. Participaron grandes figuras del club como Leandro Romagnoli y Julio Buffarini, además del mencionado Villalba.

A modo figurativo se descolgaban las zapatillas que pendían de los cables eléctricos indicando una zona liberada para la venta de sustancias prohibidas. Estas zapatillas se reconvertían en botines, se les asignaba un número de socio, y se devolvían a la villa para que los chicos pudieran hacerse con ellas.

“Descolgá los botines” es solo una de las numerosas iniciativas promovidas por San Lorenzo durante la presidencia de Matías Lammens. En la actualidad son más de 500 chicos los que cruzan la avenida a diario para practicar fútbol, hockey, natación y vóley en la ciudad deportiva, además de recibir contención psicológica. El deporte es definitivamente una poderosa herramienta de inclusión social, como pudo comprobarlo el propio Villalba: “La vida a veces te da oportunidades, y no hay que desaprovecharlas”.