¿Quién es Julian Nagelsmann? - De Taco | Abrimos el juego

Tenía solo 21 años cuando Thomas Tuchel le pidió que analizara equipos rivales, y no sabía bien qué es lo que debía observar: “Nunca me había detenido a reflexionar acerca de cómo piensa un entrenador”, aseguró Julian Nageslmann, hoy DT de RB Leipzig, en una entrevista. Una seguidilla de lesiones en su rodilla había determinado el fin de su carrera como jugador mientras estaba en el filial de FC Augsburgo y era dirigido por el actual técnico de PSG, que lo sumó como ayudante. Iba a los partidos con Verena, su actual mujer, que grababa con una pequeña cámara mientras él tomaba notas. Tuchel, satisfecho con los exhaustivos informes que le entregaba, le sugirió formarse como entrenador y fue incluso quien le consiguió su primer trabajo.

Nacido el 23 de julio de 1987 en Landsberg am Lech, al sur de Alemania, Julian Nagelsmann (33) es, en promedio, 21 años más joven que los restantes entrenadores que llegaron a cuartos de final de la actual Champions League. Es, incluso, más joven que Lionel Messi. La ciudad donde nació y se crió –conocida porque allí Hitler escribió ‘Mein Kampf’ mientras estuvo encarcelado en 1924- está ubicada entre Múnich y Augsburgo, lugares donde desarrolló su breve carrera como jugador. Era defensor, y alguna vez dijo que al retirarse “no quería saber nada más con el fútbol”.

Solo unos meses después del retiro tuvo que enfrentar el suicidio de su padre, hecho que lo hizo madurar de golpe: “Me vi confrontado con preguntas que no eran propias de mi edad, cosas relacionadas con la venta de una propiedad, dar de baja seguros, u organizar un entierro. Uno se quiebra o crece a partir de eso, y yo decidí hacerme cargo y ser un apoyo para mi madre y mi hermana”. Poco tiempo antes, Nageslmann había abandonado sus estudios de Administración de Empresas para empezar con Deporte y Ciencias del Entrenamiento: “Mi padre no estaba de acuerdo con mi decisión. El día después de su muerte fui al trabajo (como ayudante de Tuchel) porque quería demostrarle que mi elección era la correcta, aunque nunca supo que me convertí en entrenador. A veces pienso cómo sería reencontrarme con él, pero pude darle un cierre”, contó conmovido en una entrevista con RB Live.

Su carrera fue meteórica. En 2011, con 24 años, entrenaba a la sub-17 de TSG 1899 Hoffenheim. A los 26 fue campeón alemán con la Sub-19 del mismo club, que confirmó en octubre de 2015 que sería el técnico del primer equipo un año más tarde, cuando obtuviera su licencia de entrenador. Todo se precipitó en febrero de 2016 cuando el DT titular, Huub Stevens, dio un paso al costado por problemas de corazón, y Nagelsmann tuvo que asumir cuando faltaban solo 13 fechas y el equipo se encontraba en zona de descenso. Con 28 años, se convirtió en el entrenador permanente (en 1976 Bernd Stöber dirigió como interino a Saarbrücken con 24 años) más joven de la Bundesliga y Hoffenheim logró mantener la categoría en la última fecha, tras una arremetida final en la que recortó una distancia de 7 puntos que lo separaba del último puesto de salvación. Ya asentado, logró clasificar al equipo a copas europeas y, durante sus años en Hoffenheim, solo Bayern Múnich y Borussia Dortmund sumaron más puntos.

Desde 2019 es entrenador de RB Leipzig, un equipo resistido en la Bundesliga por haberse hecho un lugar a fuerza de billetes en un entorno futbolístico que valora la tradición. En su primera temporada terminó tercero, después de haber liderado buena parte de la competencia.

Dueño de un estilo de juego vertiginoso, Nagelsmann es amante del fútbol ofensivo y de la presión alta. Sus equipos se caracterizan por hacer transiciones rápidas y precisas, atacar verticalmente y mantener la intensidad durante los 90 minutos de juego. Aunque le guste el desafío de plantear cada partido de manera diferente, entiende que “probablemente ya no exista una innovación táctica extrema”. A pesar de ello, reconoció en una entrevista con El País que en un partido llegó a alinear cinco delanteros ubicando a dos de ellos como laterales, y que cuando estaba al frente de la Sub-19 de Hoffenheim utilizó al diez como líbero en la semifinal del campeonato alemán.

A Nagelsmann le interesan las declaraciones de sus jugadores post partido, porque asegura que lo que sale de las emociones tras el pitazo final suele contener muchas verdades. Foto: GEPA pictures/ Lennart Preiss

Nagelsmann pone mucha atención en la gestión de grupo. En sus equipos, son los jugadores quienes eligen al capitán. Y le da importancia al liderazgo humano, como quedó de manifiesto cuando, al comentar que estaba mirando el documental ‘The last dance’, dijo: “Michael Jordan estaba obsesionado con ganar, y yo también lo estoy. Pero debo procurar que siga siendo desde lo humano. Para mí es importante que, si alguna vez se hace un documental sobre mi vida, al menos tres de cada diez personas digan que no solo era fantástico en lo que hacía, sino también una buena persona”.

Sobre su competitividad habló el exarquero Lutz Pfannenstiel, que tuvo la oportunidad de trabajar con él en Hoffenheim: “Julian es un perfeccionista, una persona apasionada. No puede perder, y no importa si se trata de un partido real, un juego casual de tenis de mesa, los palitos chinos o un duelo de penales conmigo”. Quienes lo conocen también aseguran que tiene una gran habilidad para el análisis y la lectura de los rivales, pero, sobre todo, ajustar la táctica y el juego durante los partidos según cómo se desarrollen.

Sus entrenamientos nunca se repiten, y con el tiempo aprendió a dosificar la información que brinda a sus dirigidos: “Ya no uso cada día para transmitir mucho contenido. Lo hice el primer año y medio, hasta que los jugadores no aguantaron más. Necesitan tener un día en el que simplemente jueguen. Es importante divertirse y no estar siempre tratando de mejorar”, confió al periódico Sportbild.

La tecnología es otro punto que lo caracteriza, algo que sin duda está relacionado con su paso por Hoffenheim, cuyo dueño, Dietmar Hopp, es además cofundador del gigante informático SAP. El club y la empresa de software desarrollaron juntos el ‘Hélix’, un simulador que permite mejorar la visión periférica, y Hoffenheim fue también de los primeros en usar el ‘Footbonaut’, una jaula robótica que dispara pelotas con diferentes trayectorias y velocidades que los jugadores deben controlar y pasar. A todo eso Nagelsmann le sumó la instalación de una pantalla gigante en el campo de entrenamiento, con transmisión en tiempo real desde cuatro cámaras para ver detalles en el momento y con diferentes ángulos.

El juego y el entrenamiento no son los únicos aspectos en los que aplica metodologías originales. En el programa Sportstudio de la cadena ZDF contó que para modelar su personalidad trabajó con un entrenador equino: “Los caballos no evalúan, no les interesa si soy entrenador en la Bundesliga, solo reaccionan de acuerdo a lo que yo haga. Si soy demasiado enérgico, se escapan. Si soy accesible y sienten que soy empático o comprensivo y no quiero hacerles nada malo, vienen hacia mí. Fue súper interesante”.

Reconoce la influencia de Thomas Tuchel en su carrera, pero no lo considera su mentor. Dice mirar cosas de muchos entrenadores, como el trabajo que realizó Arsene Wenger con las categorías juveniles en el Arsenal.

Nagelsmann está casado y tiene un hijo de 4 años llamado Maximilian. No usa redes sociales aunque tuvo una breve incursión en Instagram y Facebook apenas asumió en el Hoffenheim, “para ver cómo era la interacción”.

En 2017 se convirtió en el primer entrenador en sumarse a la iniciativa ‘Common Goal’ que promueve el jugador español Juan Mata y consiste en donar el 1% del sueldo para destinarlo organizaciones que utilizan el fútbol para potenciar el desarrollo social.

Nagelsmann disfruta de las actividades al aire libre para desconectar, y ansía instalarse en la montaña cuando se retire. Foto: TSG 1899 Hoffenheim

Le gusta surfear, jugar al beach voley, andar en moto y en bicicleta, y estar al aire libre: “Mi familia tenía una cabaña en la montaña, al lado de un arroyo, donde no hay recepción de celular ni nada que te pueda distraer. Solo naturaleza y muchos animales. Allí el mundo todavía está en orden. Puedes desconectar, sin necesidad de tomar decisiones todo el tiempo. Como entrenador, sientes que tienes que tomar decisiones cada cinco segundos”, aseguró.

Consultado sobre qué temas leía, reconoció: “No soy un ratón de biblioteca, ni siquiera leo libros de fútbol o biografías de deportistas. Para despejarme prefiero sentarme en la terraza y contemplar los árboles que están frente a mi balcón”.

En su breve carrera tuvo ofrecimientos para dirigir a Borussia Dortmund y Real Madrid, pero prefiere ir despacio. Comparte agente con Jürgen Klopp (Marc Kosicke) y aunque desea ganar un título pronto, se basa en la experiencia del técnico de Liverpool para focalizarse en los procesos: “Tanto en Borussia como en Liverpool necesitó tres años de trabajo para consagrarse campeón”.

Cuando le preguntaron por sus planes a largo plazo, entre risas afirmó que “a los 50 sería lindo vivir en la montaña y tener algún trabajo relacionado con eso. También me gusta hablar, así que la televisión quizás no estaría tan mal… y tendría una casa pequeña en la playa”.

Julian Nageslmann ya no es ‘baby Mourinho’, apodo que le puso el arquero Tim Wiese en su paso por el Hoffenheim. Julian Nageslmann sale a la cancha con nombre propio.

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